Mié oct 26 2016 04:00
El
ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, concluyó su viaje
oficial a China con la firma de un acuerdo de cooperación en investigación
agropecuaria y la esperanza de que las exportaciones del sector primario a este
país aumenten, aunque manteniendo la sostenibilidad.
El convenio establecerá un
marco de cooperación entre el Instituto de Investigación Agropecuaria uruguayo
(INIA) y la Academia de Ciencias Agrícolas de China y pone fin a un largo viaje
de dos semanas iniciado por Aguerre el 12 de octubre (en la primera semana,
como parte de la comitiva del presidente Tabaré Vázquez).
En una rueda de prensa para hacer balance del viaje, el ministro subrayó que la relación del rubro agropecuario con China es esencial, teniendo en cuenta que el país asiático es el principal socio comercial de Uruguay y que un 80 por ciento de las exportaciones del país suramericano al mundo provienen de ese sector primario.
"Uruguay busca complementar la necesidad de seguridad alimentaria de China con producciones confiables y seguras, y proyectándose como un proveedor de alimentos en el largo plazo", señaló Aguerre.
Durante el viaje el ministro se reunió con autoridades chinas de su misma cartera y también de la agencia de seguridad alimentaria y las instituciones estatales de sectores como la explotación forestal, los cereales y los recursos hídricos.
En este viaje se firmó, en presencia de los presidentes de ambos países -Vázquez y Xi Jinping-, el protocolo de exportación de cítricos, una actualización del de soja, y se sigue avanzando en otros productos de cara al comercio futuro, como lácteos, carnes, arroz, cebada, maíz y miel.
Durante la parte de la visita que coincidió con la del presidente uruguayo se acordó iniciar conversaciones para un tratado de libre comercio bilateral, algo que, en palabras de Aguerre, podría ser esencial para el desarrollo del sector primario nacional.
"El crecimiento futuro de la agricultura de Uruguay como abastecedor de China depende de la competitividad y crecería más y mejor si no pagara esos aranceles", señaló el ministro, quien recordó que el comercio agrícola mundial es que tiene mayor presión arancelaria.
Aguerre puso especial énfasis en señalar que Uruguay quiere crecer como productor de alimentos para el exterior, pero sin excesos, manteniendo un respeto al medio ambiente y un compromiso con la sostenibilidad de los que es modelo mundial.
"Somos tres millones de habitantes, producimos alimentos para más de 20 millones y tenemos potencial para 50 millones... pero no nos interesa producir en contra de nuestros recursos para 80 millones", advirtió.
"En la década de 2005 a 2015, de gran demanda mundial, muchos países han aumentado su producción con sistemas que pueden ser de una sostenibilidad discutible", subrayó.
"Nuestra filosofía es más producción pero con un tratamiento responsable para las futuras generaciones", concluyó Aguerre, quien también descartó que China vaya a adquirir tierras de Uruguay para poder usarlas como cultivo de alimentos para su población, como ha hecho en los últimos años en algunos países de África o Suramérica.
"En Uruguay hay una ley específica que prohíbe la compra de tierras por Estados extranjeros", recordó el titular de Ganadería, Agricultura y Pesca.
La rueda de prensa se produjo poco después de que se conociera la muerte del expresidente uruguayo Jorge Batlle, gobernante del país entre 2000 y 2005, por lo que la bandera de la legación diplomática se arrió a media asta y se dispuso un libro de condolencias en el que el ministro fue el primero en firmar.
"Fue uno de los presidentes uruguayos que visitaron China y tuvo una gran visión sobre el futuro de la actual relación estratégica", señaló sobre Batlle el embajador de Uruguay en el país asiático, Fernando Lugris.
En una rueda de prensa para hacer balance del viaje, el ministro subrayó que la relación del rubro agropecuario con China es esencial, teniendo en cuenta que el país asiático es el principal socio comercial de Uruguay y que un 80 por ciento de las exportaciones del país suramericano al mundo provienen de ese sector primario.
"Uruguay busca complementar la necesidad de seguridad alimentaria de China con producciones confiables y seguras, y proyectándose como un proveedor de alimentos en el largo plazo", señaló Aguerre.
Durante el viaje el ministro se reunió con autoridades chinas de su misma cartera y también de la agencia de seguridad alimentaria y las instituciones estatales de sectores como la explotación forestal, los cereales y los recursos hídricos.
En este viaje se firmó, en presencia de los presidentes de ambos países -Vázquez y Xi Jinping-, el protocolo de exportación de cítricos, una actualización del de soja, y se sigue avanzando en otros productos de cara al comercio futuro, como lácteos, carnes, arroz, cebada, maíz y miel.
Durante la parte de la visita que coincidió con la del presidente uruguayo se acordó iniciar conversaciones para un tratado de libre comercio bilateral, algo que, en palabras de Aguerre, podría ser esencial para el desarrollo del sector primario nacional.
"El crecimiento futuro de la agricultura de Uruguay como abastecedor de China depende de la competitividad y crecería más y mejor si no pagara esos aranceles", señaló el ministro, quien recordó que el comercio agrícola mundial es que tiene mayor presión arancelaria.
Aguerre puso especial énfasis en señalar que Uruguay quiere crecer como productor de alimentos para el exterior, pero sin excesos, manteniendo un respeto al medio ambiente y un compromiso con la sostenibilidad de los que es modelo mundial.
"Somos tres millones de habitantes, producimos alimentos para más de 20 millones y tenemos potencial para 50 millones... pero no nos interesa producir en contra de nuestros recursos para 80 millones", advirtió.
"En la década de 2005 a 2015, de gran demanda mundial, muchos países han aumentado su producción con sistemas que pueden ser de una sostenibilidad discutible", subrayó.
"Nuestra filosofía es más producción pero con un tratamiento responsable para las futuras generaciones", concluyó Aguerre, quien también descartó que China vaya a adquirir tierras de Uruguay para poder usarlas como cultivo de alimentos para su población, como ha hecho en los últimos años en algunos países de África o Suramérica.
"En Uruguay hay una ley específica que prohíbe la compra de tierras por Estados extranjeros", recordó el titular de Ganadería, Agricultura y Pesca.
La rueda de prensa se produjo poco después de que se conociera la muerte del expresidente uruguayo Jorge Batlle, gobernante del país entre 2000 y 2005, por lo que la bandera de la legación diplomática se arrió a media asta y se dispuso un libro de condolencias en el que el ministro fue el primero en firmar.
"Fue uno de los presidentes uruguayos que visitaron China y tuvo una gran visión sobre el futuro de la actual relación estratégica", señaló sobre Batlle el embajador de Uruguay en el país asiático, Fernando Lugris.
La noticia habla sobre las relaciones económicas que entablaron China y Uruguay. Nuestro grupo opina que estas relaciones que se llevan a cabo, van a potenciar la economía uruguaya.
ResponderEliminarEntre la potencia mundial, China, y Uruguay se estableció un tratado de libre comienzo. Este tratado van a contribuir a la mejora de la competitividad de las empresas ( ya que es posible obtener materia prima y maquinaria a menores costos), facilitar el incremento del flujo de inversión extranjera, al otorgar certidumbre y estabilidad en el tiempo a los inversionistas. Traen consigo beneficios que están relacionados no solo con los aspectos de tipo comercial, sino que son positivos para la economía en su conjunto. Ayuda a competir en igualdad de condiciones con otros países que lograron ventajas de acceso mediante acuerdos comerciales similares, así como a obtener ventajas con los países que no han negociado acuerdos comerciales preferenciales. Fomenta la creación de empleos derivados de una mayor actividad exportadora. Como desventajas destacamos la existencia del riesgo latente que dichos beneficios no se mantengan después de esa fecha, las patentes prolongadas para los medicamentos, la falta de estándares de calidad y los bajos volúmenes de producción.
En conclusión, Uruguay va a poder competir con otros países y crecer gracias a los beneficios que atribuye en la relación con China.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEl grupo esta de acuerdo con el tratado que se llevo a cabo entre los países Uruguay y China, ya que ambos países obtendrán grandes beneficios.
ResponderEliminarEstos países firmaron un tratado de libre comercio bilateral ya que esto podría ser esencial para el desarrollo del sector primario nacional. El principal socio comercial de Uruguay es China, y el 80% de las exportaciones del país sudamericano al mundo provienen de ese sector primario. Lo que se va a exportar serán Cítricos, Avancé en productos de cara al comercio futuro, como lácteos, carnes, arroz, cebada, maíz y miel.
Por esto mismo creemos que el tratado tendrá beneficios en ambos países.
Nuestro grupo está de acuerdo con dicho tratado ya que beneficiaría tanto a Uruguay, que ganaría más dinero gracias a las exportaciones de sus bienes a China; como a China. Según nuestro punto de vista, la posición de Uruguay de querer mantener una producción de bienes sin excesos que puedan dañar al medio ambiente para futuro es completamente correcta por dos razones: no solo ayuda a salvar al planeta en el cual vivimos y en el cual futuras generaciones deberan vivir, sino que también sucede que los suelos donde se cultiva o donde se alimenta la ganadería dejan de ser utilizables para las actividades primarias, provocando la pérdida de posibilidad de producción.
ResponderEliminar(Ailin Rojas, Laura Martin, Guada Vazquez y Franco Ruggeri)